Primero que nada, la ubicación. Odda es una pequeña ciudad espléndida y el alojamiento se encuentra cerca de las rutas de senderismo. Además, experimenté un problema técnico durante mi estadía y el personal, aunque estaba en línea, fue increíblemente amable conmigo.
La cocina, aunque funcional, es bastante pequeña. Pero eso no resta valor a la calidad de la estancia.